Brenda Milner: la neuropsicóloga de 108 años que cambió nuestra forma de entender la memoria


¿Se puede aprender algo nuevo sin recordar haberlo aprendido? Parece una contradicción. Sin embargo, la respuesta es sí, y quien lo demostró fue una científica que hoy, con 108 años, sigue vinculada a la investigación.

Durante buena parte del siglo XX, la memoria se veía como una capacidad única: o se recordaba o no se recordaba. El estudio de un paciente con amnesia profunda demostró que no es así. Recordar experiencias y aprender habilidades son procesos distintos, que dependen de sistemas cerebrales distintos.

Detrás de ese hallazgo, uno de los más importantes de la neuropsicología, está Brenda Milner.

Brenda Milner, la neuropsicóloga más importante

¿Quién es Brenda Milner?

Brenda Milner (de soltera, Langford) nació el 15 de julio de 1918 en Manchester (Inglaterra). Está considerada una de las fundadoras de la neuropsicología y de la neurociencia cognitiva, las disciplinas que estudian cómo el cerebro hace posibles el pensamiento, el lenguaje y la memoria.

En julio de 2026 cumplió 108 años, y sus colegas de la Universidad McGill siguen celebrando su cumpleaños cada año. Su carrera abarca más de siete décadas.

«Sigo siendo fisgona, ¿sabes? Curiosa». — Brenda Milner

Ficha rápida

  • Nacimiento: 15 de julio de 1918, Manchester (Inglaterra)
  • Formación: Universidad de Cambridge; doctorado en McGill (1952)
  • Mentores: Donald Hebb y Wilder Penfield
  • Gran aportación: demostró que existen distintos sistemas de memoria
  • Premios destacados: Premio Kavli de Neurociencia (2014), Compañera de la Orden de Canadá

De Cambridge a Montreal: los orígenes de una pionera

Milner ganó una beca para el Newnham College de la Universidad de Cambridge. Empezó estudiando Matemáticas, pero pronto se pasó a la Psicología Experimental.

Durante la Segunda Guerra Mundial participó en investigaciones aplicadas al esfuerzo bélico británico, entre ellas la evaluación de aptitudes para seleccionar personal militar. En 1944 se casó con Peter Milner y se trasladó con él a Canadá, donde empezó a dar clases en la Universidad de Montreal.

En McGill se doctoró en 1952 bajo la dirección de Donald Hebb, el psicólogo que propuso que el aprendizaje se basa en el refuerzo de las conexiones entre neuronas. Al mismo tiempo comenzó a trabajar en el Instituto Neurológico de Montreal con el neurocirujano Wilder Penfield, famoso por operar a pacientes con epilepsia.

Su método era minucioso: evaluar a los pacientes antes y después de la cirugía y comparar los resultados. Así podía relacionar la región del cerebro extirpada con la capacidad que se perdía.

Henry Molaison, el paciente H. M.

En 1953, un joven estadounidense llamado Henry Molaison se sometió a una operación experimental en Hartford (Connecticut) para frenar una epilepsia gravísima. El neurocirujano William Scoville le extirpó parte de ambos lóbulos temporales mediales, incluida buena parte del hipocampo.

Las crisis se redujeron, pero el precio fue enorme: Henry desarrolló una amnesia anterógrada profunda. Conservaba buena parte de sus recuerdos antiguos, su inteligencia y su capacidad de conversar, pero no podía formar recuerdos nuevos y duraderos.

cerebro de Henry Molaison (H.M.)

📘 ¿Qué es la amnesia anterógrada?
Es la incapacidad de formar recuerdos nuevos a partir del momento de la lesión. Los recuerdos anteriores pueden conservarse en gran parte.

Para proteger su intimidad, la literatura científica lo llamó durante décadas «H. M.». Su nombre real solo se hizo público tras su muerte, en 2008.

En 1955 Brenda Milner viajó para estudiarlo, y en 1957 publicó con Scoville el artículo que lo dio a conocer al mundo. Lo que observó resultó extraordinario.

El experimento del espejo: aprender sin recordar

Milner le pidió a Henry una tarea sencilla en apariencia y difícil en la práctica: dibujar el contorno de una estrella mirando su mano solo a través de un espejo. Como la imagen está invertida, al principio cualquiera se equivoca constantemente.

Representación ilustrativa del aprendizaje de H. M. en la tarea del espejo.
Representación ilustrativa del aprendizaje de H. M. en la tarea del espejo.

Henry repitió el ejercicio durante varios días. Cada vez afirmaba no haberlo hecho nunca. Aun así, su trazo mejoraba de una sesión a otra, igual que el de cualquier persona sana.

💡 La clave del descubrimiento

Henry había perdido la capacidad de recordar que había practicado, pero no la de aprender cómo hacerlo. Si una capacidad desaparecía y la otra seguía intacta, debían depender de mecanismos cerebrales diferentes.

Los dos grandes tipos de memoria

Gracias a H. M. y a investigaciones posteriores, hoy distinguimos al menos dos grandes sistemas:

🧠 Memoria explícita

Qué guarda: hechos y experiencias que podemos contar.

Ejemplo: qué cenaste ayer.

Dónde: hipocampo y estructuras cercanas.

🚲 Memoria implícita

Qué guarda: habilidades y hábitos que hacemos sin pensar.

Ejemplo: montar en bicicleta.

Dónde: ganglios basales y cerebelo, entre otras regiones.

Por eso Henry podía mejorar su dibujo sin saber que lo había practicado. El caso también mostró que la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo son distintas: Henry retenía información unos segundos, pero no lograba consolidarla.

Mucho más que H. M.

Reducir a Milner a un solo paciente sería injusto. A lo largo de su carrera también:

  • Estudió las funciones de los lóbulos frontales, relacionados con la planificación y la flexibilidad mental.
  • Investigó las diferencias entre los dos hemisferios cerebrales, por ejemplo en el lenguaje y la memoria visual.
  • Contribuyó al diagnóstico y al tratamiento quirúrgico de la epilepsia del lóbulo temporal.
  • Formó a generaciones de científicos, entre ellos John O'Keefe, premio Nobel de Medicina en 2014.

Ese mismo año, Milner compartió con O'Keefe y Marcus Raichle el Premio Kavli de Neurociencia. Acumula más de veinte doctorados honoris causa y, aun así, muchos expertos consideran que su trabajo merecía un Nobel que nunca llegó.

Por qué su legado nos importa hoy

Los descubrimientos de Milner siguen siendo la base de cómo entendemos y tratamos los problemas de memoria. Ayudan a explicar, por ejemplo, por qué algunas personas con alzhéimer olvidan conversaciones recientes pero conservan durante años la capacidad de tocar el piano o de bailar. También impulsaron que la evaluación neuropsicológica antes de una cirugía cerebral se convirtiera en una práctica habitual.

Y hay otra lección: la de una mujer que se abrió paso en la ciencia de mediados del siglo XX y que, más de cien años después, sigue haciéndose preguntas.


✅ En resumen

  • La memoria no es una sola capacidad, sino varios sistemas.
  • El hipocampo es clave para formar recuerdos conscientes nuevos.
  • Las habilidades pueden aprenderse aunque no se recuerde haberlas practicado.
  • Brenda Milner lo demostró en los años 50 y sigue siendo un referente con 108 años.

Preguntas frecuentes

¿Qué descubrió Brenda Milner?

Demostró que la memoria no es una capacidad única. El hipocampo es clave para formar recuerdos conscientes nuevos, mientras que las habilidades motoras se aprenden mediante otros sistemas cerebrales.

¿Quién fue el paciente H. M.?

Henry Molaison (1926–2008), un hombre que perdió la capacidad de formar recuerdos nuevos tras una operación contra la epilepsia en 1953. Es el paciente más estudiado de la historia de la neurociencia.

¿Brenda Milner sigue viva?

Sí. Cumplió 108 años el 15 de julio de 2026 y mantiene su vínculo con el Instituto Neurológico de Montreal y la Universidad McGill.

¿Qué es la memoria implícita?

La que nos permite hacer cosas sin recordar conscientemente cómo las aprendimos, como conducir, escribir en un teclado o montar en bicicleta.

Sobre Patricia Martín

Graduada en psicología. Cursando Máster General Sanitario y Programa Universitario Avanzado en Apego y Salud Perinatal. Me interesa el crecimiento personal desde la neurociencia, la psiconeuroendocrinología y la epigenética.
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